jueves, 3 de mayo de 2012

Las Madres cumplen 35 años en la lucha

Por Lautaro Dayan


Las Madres de Plaza de Mayo cumplieron el lunes 30 de abril el trigésimo quinto aniversario del comienzo de su lucha . En conmemoración del hecho, el grupo perteneciente a Línea Fundadora dio por la tarde la simbólica ronda al monumento del general Manuel Belgrano, donde estuvieron rodeadas de agrupaciones políticas, artistas, familiares y de todas las personas que se acercaron para abrazarlas, agradecerles y homenajearlas. Por la noche hubo un acto de la Asociación Madres de Plaza de Mayo.
   35 años pasaron desde la primera ronda que realizaron alrededor de la Pirámide de Mayo frente a la Casa Rosada. Sus pasos demostraban el coraje implacable que nace del más puro amor que existe en una madre por sus hijos e hijas. Aquel 30 de abril decidieron alzar su reclamo desesperado para conseguir la solidaridad de una sociedad asustada y lastimada por el terrorismo de Estado. Estaba prohibida la reunión de más de dos personas en la vía pública así que, agarradas del brazo, caminaron al rededor de la pirámide. Así empezaron y nunca se detuvieron.
     Toda la violencia, todos los vejámenes, los asesinatos, las torturas y las humillaciones digitadas desde la casa de gobierno por el plan sistemático de represión llevaron a las madres de los detenidos-secuestrados a romper la cadena de silencio, a ensordecer a quienes hablaban por lo bajo para que no los escucharan. A asumir el contrapoder frente a un Estado totalitario y absolutista.
    Hace 35 años luchan. Durante 29 años cuidaron la democracia como ninguna institución del Estado pudo hacerlo jamás y con la memoria como única arma. Llevaron adelante una lucha por la educación, el trabajo y la libertad de expresión para darle significado al sistema político mediante la dimensión de los derechos que la democracia implica y debe garantizar.
    Las madres de la plaza son, junto a las abuelas, la reserva moral y ética de la Argentina. Estuvieron en la plaza durante la represión del 2001 y suplieron con esperanza la ausencia de voluntad política durante el neoliberalismo. Son un símbolo de la lucha colectiva; como dijo una de las madres en representación de todas durante el acto: “Me sentí acompañada en la búsqueda cuando me di cuenta de que no era yo y mis hijos, sino nosotras y nuestros hijos”
    Nora Cortiñas narró las primeras reuniones durante la conmemoración: “Venir a la plaza fue empezar una comunión entre nosotras, empezar a juntarnos para tomar fuerzas. Cada madre que se arrimaba, la veíamos venir y le decíamos ‘¿vos venís por lo mismo?’. La cara de la madre era la de todas: ‘Sí, vengo por lo mismo; se llevaron a mi hijo, se llevaron a mi hija’. Así fuimos conociéndonos. De venir a la plaza. Cada vez éramos más, porque la represión cada vez era más intensa.”
    A los lados de la estatua del General Manuel Belgrano pendían de un hilo las fotos en blanco y negro de las madres que ya no están presentes físicamente. Una de ellas, Azucena Villaflor de De Vicenti, fue nombrada repetidas veces durante el acto. Sus restos fueron encontrados en el 2005 por el Equipo de Antropología Forense en la costa del océano atlántico al que habían sido arrojadas luego de que las secuestraran en la parroquia de Santa Cruz y las torturaran en la ESMA.  Nora Cortiñas aseguró que ella marcó su destino en la plaza y que por eso la tenían tan presente. “Ella fue la de la idea de que había que venir a la plaza y que todas por todos, teníamos que estar juntos. Acá estuvo hoy y vamos a seguir recordándola, siempre".

   Las madres del amor mantuvieron con vida a sus hijos a través de sus ideales y sus compromisos políticos. Despertaron conciencias, enfrentaron al miedo. No olvidaron. Fueron pacientes y resistieron la impunidad menemista. Se reunieron con cada uno de los presidentes de la democracia para encontrar a sus hijos y se sobrepusieron a la frustración de no ser escuchadas, hasta el 2003.
   Aquel año, Néstor Kirchner asumió su mandato y en su primer discurso dijo que pertenecía a una generación diezmada. Hebe de Bonaffini, presidente de Asociación Madres de Plaza de Mayo, contó que después de conocerlo se disculpó por haberlo comparado con Eduardo Duhalde y Carlos Menem durante la campaña electoral. El 25 de septiembre del 2003, Kirchner afirmó, ante la Asamblea General de las Naciones Unidas: “Somos hijos de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo”.
   A partir de entonces los resultados de la lucha se harían tangibles: El congreso anuló las leyes de obediencia debida y la de punto final, y los juicios a los genocidas se hicieron efectivos.
Las madres de La Plaza abrazan otra vez los monumentos de Plaza de Mayo como hace 35 años. Como en ese entonces, protegen del olvido a la Nación Argentina desde el corazón del Estado . De allí surgieron, cerquita del terror. Para luchar, como dijo Nora Cortiñas, hasta la victoria, siempre.


Lo que falta

En el acto de conmemoración, dos referentes de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora como son Nora Cortiñas y Tati Almeida dialogaron con Hechos con Derechos y puntualizaron sobre la continuidad de la lucha.
Tati Almeida destacó y celebró el apoyo de la juventud militante y comprometida: "Es la tranquilidad que tenemos porque sabemos que son los que vienen atrás". No obstante, el objetivo fundamental y fundacional continúa siendo el mismo: "En lo personal quiero recuperar los restos de mi hijo. Los quiero tocar, los quiero enterrar"
En tanto que Nora Cortiñas expuso el inconformismo que las mantiene en la lucha aunque valoró las medidas del Estado Nacional: "Esperamos alguna decisión política, un pasito más del gobierno porque tuvimos logros pero todavía queremos saber lo que pasó con los desaparecidos, hombres y mujeres". Además resaltó la importancia de la formación de conciencia y de la memoria para evitar la impunidad: "En este acto hay una parte del pueblo muy importante que está con nosotras por la verdad, la justicia, la memoria y la impunidad. Entre todos podemos terminar con la impunidad y que florezca la verdad como la queremos, completa. Hoy más que nunca estuvieron los 30 mil en la plaza"
Respecto de la división de las Madres, Nora dijo durante su discurso: "Aún cuando nos peleamos, porque las madres no somos santas, y logramos tener nuestras diferencias, nosotras practicamos una democracia interna en la cual cada una decide lo que quiere. Pero lo importante es que nos respetamos".

1 comentario:

  1. Muy buen post, y muy conmovedor en el video, el grito, "por favor, ayudennos, son nuestra última esperanza".

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